Conceptos básicos sobre gestión de equipos

  • Mario Pérez Esteso Mario Pérez Esteso
  • hace 4 meses
Conceptos básicos sobre gestión de equipos

El motivo de haber escrito este artículo es que estoy leyendo actualmente el libro The Manager's Path, de Camille Fournier y hay ciertos libros sobre los que me gusta escribir un pequeño resumen de cada capítulo o de todo el libro según los voy leyendo. Este es uno de ellos, ya que creo que tiene muchos conceptos importantes que me gustaría ir plasmando y resumiendo tanto en artículos como en podcasts.

Lo más habitual es que el primer contacto que tengamos con la gestión o management sea cuando formamos parte de un equipo y tenemos un/a manager.

De la misma manera que cuando somos pequeños aprendemos muchas de las cosas fijándonos en cómo lo hacen los demás, es muy probable que viendo cómo trabaja nuestro manager nosotros adquiramos su misma filosofía de gestión o por lo contrario intentemos evitarla a toda costa. Con esto me refiero a que si nuestro manager hace un buen trabajo, intentaremos imitarle, pero si por lo contrario nuestro manager hace un mal trabajo, nuestra filosofía será la contraria a la suya porque sabremos lo que no hay que hacer.

Aunque parezca mentira, hay gente que nunca ha tenido un buen manager: les han dejado solos sin ningún tipo de guía, han tenido reuniones uno a uno cada 6 meses, 1 año o incluso más...

Para que un manager sea muy malo, también tiene que haber managers muy buenos. Los buenos son los que se preocupan de tí como persona y buscan de forma activa ayudarte a crecer en tu carrera profesional. Además, te enseñan habilidades importantes ya sean técnicas o blandas y, lo más importante: te dan feedback valioso y te dicen en qué deberías enfocarte para mejorar como profesional.

¿Qué deberíamos esperar de un manager?

  • Reuniones uno a uno (yo las suelo llamar siempre por su traducción al inglés one-on-one)
  • Feedback valioso y guía en tu carrera profesional
  • Facilitarte recursos de aprendizaje o intentar ayudarte a encontrarlos

Reuniones one-on-one

Este tipo de reuniones son esenciales para mantener una relación laboral sana y tienen dos objetivos principales:

Crear una conexión humana entre tú y tu manager

Esto no quiere decir que os paséis una hora hablando de vuestros hobbies, pero abrirte en lo personal a tu manager te vendrá bien para darle contexto sobre tu vida. Si tienes un problema familiar, has tenido un hijo y estás estresado... Te será más fácil pedirle un día libre o que te quite carga de trabajo si conoce tu situación personal. No somos máquinas. Además de eso, un buen manager detecta cuándo tus niveles de energía cambian. Si van hacia abajo, debería preguntarte acerca de ello.

La clave de que un equipo funcione bien es la conexión humana, lo que lleva a la confianza.

Hablar en privado de forma periódica

Tener una oportunidad de forma periódica de hablar en privado con tu manager acerca de cualquier cosa que necesites discutir es muy importante para generar esa confianza. Los 1-on-1 se deberían planificar con algo de tiempo para poder prepararlos bien y llevar una lista de puntos a tratar, ya que no es trabajo del manager el llevar toda la reunión y también la otra persona debe aportar.

Puedes tener one-on-one con la frecuencia que necesites, pero no los elimines. Además, deberías tener la confianza suficiente con tu manager como para comentarle cualquier problema que tengas sea el momento que sea.

Comparte con tu manager la responsabilidad de tener buenos 1-on-1 y lleva una agenda de temas que quieres hablar. Si te cancelan la reunión o cambian la fecha constantemente, asegúrate de ir detrás de tu manager para tener la reunión en un bloque de tiempo más estable para él/ella.

Feedback valioso y guía en tu carrera profesional

Alabar el trabajo de alguien en público es considerado una buena práctica ya que permite comunicar a todo el mundo que alguien ha hecho un gran trabajo. En caso de que no te guste esto porque te haga sentir incómodo, debes decírselo a tu manager para que lo sepa y deje de hacerlo. De la misma manera que se puede alabar el trabajo de alguien en público, las críticas o cosas a corregir deben comunicarse en privado.

Por otra parte, si estás preparando una presentación, un documento técnico o cualquier otra cosa, pídele opinión a tu manager. Como ingenieros, recibimos mucho feedback sobre nuestro código pero también debemos aprender a pedir y recibir feedback sobre otras facetas de nuestro trabajo.

En caso de que estés buscando crecer dentro de la empresa deberías encontrar en tu manager un aliado. Pregúntale en qué áreas necesitas mejorar y concentrarte para ser promocionado.

Conforme vas siendo más senior, el feedback personal (tanto bueno como malo) tiende a disminuir, ya que estás trabajando en un nivel muy alto. Poco a poco, el feedback se irá convirtiendo en feedback estratégico y de equipo. Y por supuesto, cuanto más senior eres, mejor debes ser capaz de llevar un 1-on-1 por ti mismo.

Recursos de aprendizaje

Con respecto al training, un manager tiene cierta responsabilidad de ayudarte a encontrar recursos que te ayuden a desarrollar tu carrera profesional: conferencias, libros, cursos, podcasts... Pero la realidad es que depende de ti saber en qué quieres formarte. Puedes ser un individual contributor que quiere formarse en cierta tecnología y puede que tu manager no sepa cuáles son los mejores libros o las mejores charlas, pero seguramente te ayudará en lo que pueda.

A la hora de conseguir un ascenso, lo más probable es que tu manager sea una persona esencial en el proceso, ya que si en la empresa en la que trabajas se evalúan los ascensos en un comité, será tu manager quien te ayude a preparar y conseguir la promoción que quieres. Se da por hecho que un manager pondrá la mano en el fuego por ti siempre y cuando considere que estás preparado. Si no, habrá que trabajar en los puntos que debes mejorar para cumplir con los requisitos del puesto.

Tu manager no puede garantizarte un ascenso, pero sí que te ayudará a mejorar y trabajar en las áreas necesarias para conseguirlo.

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