¿Qué se siente al ser una 'coding girl'?

¿Qué se siente al ser una 'coding girl'?
Andrew Bannecker

Los pros y los contras de tener los cromosomas XX en el mundo de la tecnología.

Esta es la historia de Cindy Hoang:.

“Tengo 17 años y he estado obsesionada con los ordenadores desde el momento en que mi familia compró uno (cuando el enorme tamaño del monitor significaba sabiduría, el sistema era el clásico Windows y la conexión a internet debía ser por los puertos Ethernet). En aquel entonces, incluso antes de empezar a ir al colegio, mi infancia estuvo llena de ambición por la tecnología y por el deseo de explorar. No entendía qué género tenía tanto poder en este mundo hasta que finalmente fui a la ESO.

La gente te miraba de forma divertida si te salías de la norma. En la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) esto cambia; es cuando todo el mundo empieza a separarse en categorías, como los empollones, los deportistas y los chicos «cool». Nadie lo llama necesariamente así, pero todos sabíamos que había una separación clara. Eso era lo normal. En el mundo de la tecnología, la gente te mira de forma divertida si no eres un hombre. Eso también es lo normal.

Durante el verano de mi segundo año, fui a un campamento de tecnología para aprender a programar en C++ por una semana. No pensé demasiado sobre los roles de género antes de ir allí (porque, por supuesto, ¿quién lo hace en un campamento?). En el momento en que entramos en el sitio, me di cuenta de una cosa: no había absolutamente ninguna chica. Al principio, me asusté y pensé: «¿Qué voy a hacer con un grupo de chicos por todas partes?». Desde entonces, siento intimidación por el otro género.

Pero luego todo tuvo sentido para mí. Quizás las chicas no están interesadas en sentarse frente a un ordenador y programar todo el día. O tal vez piensen que no son lo suficientemente inteligentes para ello y que es una cosa de chicos. Ese es el problema. Durante toda esa semana, tuve problemas para ver a los chicos como iguales. Para mí, ellos siempre parecían saber mucho más, usaban palabras técnicas y, en esencia, eran mejores programadores. Podía sentirme como una fracasada cuando encontré ese problema, pero seguí siendo fuerte y trabajando para mejorar. Ni qué decir tiene que fue una semana difícil, pero yo no dejé que el hecho de que esta industria esté dominada por los hombres me hiciera decaer. Incluso si estos chicos tenían más experiencia y más conocimientos que yo, tuve la oportunidad de pasar el mismo tiempo que ellos aprendiendo y creando con los programas.

Cuando se acercaba pasar a Bachillerato, estuve totalmente extasiada al escuchar que nuestro instituto tenía una academia de ingeniería. Me uní de inmediato. Todos los días me gustaría tener una clase que fuera de diseño y de ingeniería. Todos los días me gustaría estar en una habitación llena de chicos que creyeran que son mejores que yo antes de conocer mis habilidades. Que ellos pensaran que no puedo hacer bien el trabajo porque soy una chica. Por supuesto, esto puede ser muy desalentador para ti si quieres seguir una carrera en un ambiente que no te acoge ni confía en ti.

Como la primavera, mi segundo año floreció; me enteré de una oportunidad increíble para las chicas en tecnología: Girls Who Code. Fue una oportunidad para mí de estar sumergida en el mundo de la programación sin el temor a ser intimidada. Girls Who Code fue, sin duda, la mejor experiencia de mi vida, no simplemente porque no había chicos alrededor, sino porque se me abrieron innumerables puertas en esta industria. Una vez allí, tuve la oportunidad de aprender sobre diferentes lenguajes de programación, conocí a muchos profesionales e hice contactos que durarán por mucho tiempo. Fue una oportunidad única que rara vez podrían tener los chicos.

Muchas empresas y organizaciones están trabajando para cerrar la brecha entre los géneros en el mundo de la tecnología, ofreciendo oportunidades, becas, programas, etcétera, sólo para las mujeres. La mejor parte de ser una chica es que somos la minoría, tenemos una mayor probabilidad de sobresalir y, tal vez, hasta de conseguir trabajo o una beca en un lugar en que haya demasiados chicos.

Sin embargo, el lado negativo es que somos la minoría. Te sentirás intimidada y juzgada sin importar a dónde vayas y lo que sea que estés haciendo. Las chicas siempre sentimos la necesidad de vivir de acuerdo con las normas establecidas por los hombres, pero hay que asumir que esto es simplemente imposible, y no dudar de nosotras mismas. A veces, las chicas no obtenemos las mismas oportunidades porque las personas piensan que no son tan capaces como los hombres.

Ser una chica no es ninguna excusa. Esto no quiere decir que, si quieres ser más fuerte, no lo puedas ser. Esto no quiere decir que, si quieres ser más inteligente, no lo puedas ser. Las mujeres tenemos más poder de lo que pensamos. Sin embargo, el desánimo de la sociedad y la falta de confianza nos disuade de ir tras los sueños y alcanzar nuestro máximo potencial.

Por otra parte, el género crea la doble moral de que los hombres no pueden hacer las cosas que hacen las mujeres o las mujeres no podemos hacer cosas que los hombres hacen. El mundo parece que nunca será igual para los hombres o las mujeres debido a cómo la sociedad percibe los roles de género. Sin embargo, hay personas que trabajan para cambiar la forma de ver las cosas, y puede sentirse que la industria está cambiando. La gente quiere diversificar. La gente quiere algo nuevo.

Nuestra generación se está adaptando a un nuevo mundo tecnológico y está tratando de incorporar a más mujeres en él. A pesar de estos esfuerzos, la sociedad continuará estableciendo sus expectativas en cada individuo y doblando la definición de igualdad.

Mujeres y hombres somos capaces por igual de hacer cualquier cosa que se fije en nuestra mente. Todo lo que se necesita es mucha persistencia y esfuerzo. Mantener el pensamiento cuadriculado fuera y ser innovadores. En última instancia, todo se reduce a una cuestión: lo duro que se trabaje y lo decidido que se esté en hacer algo en una industria tan trepidante”.

Y si no estáis de acuerdo con lo que dice Cindy Hoang, os pongo dos ejemplos:

  • Cuando he buscado una ilustración para este post, he googleado “girls coding illustration” y Google me ha sugerido: “girls cooking illustration”. ¿Aún seguís pensando que no hay una diferencia entre los géneros en el ámbito profesional de la tecnología?
  • Entonces, ved la charla TED de Debbie Sterling: Inspiring the Next Generation of Female Engineers. En el 12' cuenta una anécdota cuando se presentó como candidata a un concurso de Silicon Valley con su proyecto Goldie Blox: “Entré en una sala llena de «Mark Zuckerbergs» sentados frente a sus ordenadores. La chica con el prototipo cubierto (obviamente tenia que proteger mi propiedad intelectual). Así que entro y ¡Dios, no encajaba!”. Y un chico me pregunta: “Oh, ¿nos has traído galletas?”.

Fuente: Una versión de este artículo apareció en el Huffington Post el 4 de abril de 2014.

Ilustraciones: Jasper Rietman / Andrew Bannecker