Girls Who Code: Rompiendo barreras tecnológicas

Actualmente casi todo el mundo es experto en tecnología. Si se esta al día sobre los mejores gadgets y las novedades en las redes sociales, es difícil no serlo. Pero por mucho que estas cosas sean una parte integral de la vida diaria, las mujeres siguen estando subrepresentadas lamentablemente en STEM: ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.

Sólo una cuarta parte de todos los trabajos de informática están ocupados por mujeres, y las estadísticas no parecen que vayan a mejorar. Pero aunque los números pueden ser desalentadores, hay una nueva generación de chicas programadoras que quiere su nicho en el mundo de la tecnología.

Jackie (22), es una de ellas; considera que hay un estigma cultural acerca de las mujeres en el ámbito de la tecnología y admite que fue una "coder" en secreto durante varios años porque no se vio así misma en una profesión dominada por los "chicos con sudaderas, enclaustrados en una pantalla y sumergidos en una habitación oscura".

Casey, una estudiante de ESO, dice que es un ciclo difícil de romper. "Las niñas no están educadas para aspirar a estar en STEM, y no tenemos muchos modelos a seguir". "Es difícil despertar un interés generalizado: no hay muchas chicas en el ámbito de la codificación porque no hay muchas chicas allí".

Jackie sintió la motivación de aprender a programar cuando quiso empezar un blog y no le gustaron los diseños de las plantillas disponibles. Así que decidió personalizar el suyo siguiendo tutoriales online y aunque al principio le pareció tedioso, aprendió a escribir código y ahora le encanta. "Es como un tipo de creación de alto nivel, equivalente al arte".

LaTorria, ingeniera de Microsoft, está de acuerdo que la creatividad es la clave. "La codificación es similar a aprender un nuevo idioma". "Una vez que aprendes el idioma, puedes hablarlo, o en este caso, decir con un código la tarea que te gustaría que el ordenador haga. Lo interesante acerca de la codificación es descubrir lo verdaderamente creativo que se puede llegar a ser cuando superamos los retos iniciales".

Ming (16), aprendió a codificar en 1º de cole gracias a Scratch, pasando luego por lenguajes como HTML, CSS y JavaScript. "Para mí, la parte más interesante es la lógica". "Me encanta la resolución de rompecabezas. La codificación es desenredar diferentes elementos, lograr que se alineen, y luego hacer que trabajen todos juntos"

Una de las mayores iniciativas es Girls Who Code, una organización sin fines de lucro que busca cerrar la brecha de género en el mundo de la tecnología mediante la educación de niñas y adolescentes a través de campamentos de verano, clubs y foros. Aunque los socios de GWC son empresas de renombre como Twitter, Google y eBay, las defensoras más influyentes son las propias niñas. Después de participar en el campamento de verano de GWC, Ming se inspiró para iniciar una campaña de Indiegogo para proporcionar una mejor educación de alta tecnología para los adolescentes en Camboya, mientras que Casey fundó un club en su escuela para fomentar proyectos relacionados con STEM.

Una pequeña chispa puede llegar a extenderse y reventar barreras. El apoyo de una comunidad femenina con ideas afines es un recordatorio que se está jugando un papel crucial en el desarrollo de estos campos. "Las niñas y adolescentes deben sentirse capaces de hacer cualquier cosa relacionada con la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas".

Fuente: Teen Vogue